Ezer Equipada | Sea Sostenida

Ezer Equipada — Sea Sostenida

¡Bienvenidas a la edición de noviembre del 2020 de Ezer Equipada!

Bueno, aquí estamos: noviembre 2020. El mes pasado, hablamos de aferrarnos o agarrarnos a Dios en tiempos de sufrimiento e incertidumbre. Este mes, queremos hablar sobre lo que significa ser sostenida por Dios.

Recientemente leí una cita que decía, "Hacemos teología en la luz para que nos pueda sostener en la oscuridad". Sé que he sentido la oscuridad acercándose a mí últimamente. Gran parte de la vida es incierta en este momento. Se siente como una caída libre, preguntándose si el paracaídas me sostendrá y me pondrá a salvo en el suelo. Confiar en que el paracaídas hará lo que está diseñado para hacer me permite relajarme y disfrutar del paisaje. Lo mismo es cierto para nosotros como creyentes. Esta temporada ha revelado el poco control que tenemos en la vida y lo frágil que es todo.

Cuando confiamos en que Dios es Dios y que hace lo que dice que hará en su Palabra, podemos abordar esta temporada con una postura de curiosidad y anticipación en lugar de sospecha y miedo.

Podemos contemplar el paisaje y ver lo que Dios puede tener para nosotras en Él. Y podemos relajarnos, confiando en que estamos firmemente sujetas a su fiel control, incluso si se siente como si estuviéramos en una interminable caída libre.

Ser sostenida por Dios no se trata de sentimientos y emociones. No es un suave y cálido sentimiento borroso; es un profundo y conmovedor descanso en medio del sufrimiento, la ansiedad, el miedo y la incertidumbre que sólo se produce a través de la rendición y la confianza en Dios. Pero es difícil rendirse a alguien que no conoce o en quien no confía. Si queremos experimentar el ser sostenidas por Dios, no podemos confiar en lindas citas de tweets o en bonitos gráficos. Pueden ofrecer alivio o comodidad temporal, pero en última instancia, no son lo suficientemente sustanciales para sostenernos en momentos de crisis o ansiedad. Debemos arraigarnos profundamente en la Palabra de Dios, que es la revelación de su carácter inmutable y su postura hacia sus hijos. Así que este mes, queremos señalarles la verdad segura y estable del poder, la protección, presencia, provisión y las promesas de Dios a través de Su Palabra.

El llamado a estar profundamente arraigada a la Palabra de Dios puede sentirse abrumador en una temporada ya abrumadora. ¡Pero tenga valor! Dios sabe que somos frágiles, débiles y vulnerables; Él recuerda que somos polvo (Salmo 103:14). Nuestra única seguridad no está en que nos aferramos a Él, sino en saber que Él se aferra a nosotras. Como seguidora de Cristo, usted es llamada por Dios, amada por el Padre y guardada por Cristo (Judas 1:1). El poder sustentador del evangelio está englobado en estas tres simples palabras: Llamada. Amada. Guardada.

Sé que esta temporada ha sido dura. Sé que usted está cansada. Sé que hay momentos en los que se siente débil. Así que deje que estas verdades sobre Dios le den vida:

Está sostenida por el poder de Dios, lo que significa que usted es libre de ser débil.

Está sostenida por la protección de Dios, lo que significa que no debe temer a sus circunstancias.

Está sostenida por la presencia de Dios, lo que significa que puede encontrar consuelo en Su cercanía.

Está sostenida por la provisión de Dios, lo que significa que puede dejar de esforzarse.

Y usted está sostenida por las promesas de Dios, lo que significa que puede entregarse a Él en Su fidelidad infinita.

Porque usted está en Cristo: Usted es llamada. Amada. Guardada.

Aférrese a estas verdades y deje que estas verdades la sostengan.

“Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien es poderoso para evitar que caigan, y para llevarlos sin mancha y con gran alegría a su gloriosa presencia. Que toda la gloria sea para él, quien es el único Dios, nuestro Salvador por medio de Jesucristo nuestro Señor. ¡Toda la gloria, la majestad, el poder y la autoridad le pertenecen a él desde antes de todos los tiempos, en el presente y por toda la eternidad! Amén."

Judas 1:24-25

Chrystie Cole

Asesora de Discipulado de Mujeres de la Iglesia Grace Church

Lea

Los Salmos han sido una fuente de consuelo para generaciones de creyentes. Los salmistas a menudo expresan la alegría mezclada con la tristeza, la ira interrumpida por la alabanza, el lamento seguido de declaraciones de la fidelidad de Dios. Nos dan permiso para acercarnos al Señor con integridad de corazón y buscar el consuelo y la esperanza que nos ofrece. En medio de esta temporada, ¿cómo reconocemos las cosas difíciles y al mismo tiempo nos mantenemos firmes en la verdad de quién es Dios? Durante este mes, la animamos a leer uno de estos salmos cada semana y usar estas preguntas para guiar su tiempo de reflexión.

  1. ¿Qué consuelo específico recibe de estos versículos?
  2. ¿Qué aprende sobre el poder, la provisión, la protección, la presencia o las promesas de Dios?
  3. ¿Cómo pueden estas verdades ayudarle a perseverar en una temporada prolongada de decepción e interrupción?

Salmo 139

El Señor está presente de forma activa e ineludible en nuestras vidas.

"Si me elevara sobre las alas del alba,

o me estableciera en los extremos del mar,

aun allí tu mano me guiaría,

¡me sostendría tu mano derecha!"

Salmo 139:9-10

Salmo 23

El Señor provee con gracia y ternura a sus ovejas.

"El Señor es mi pastor, nada me falta;

en verdes pastos me hace descansar.

Junto a tranquilas aguas me conduce;

Me infunde nuevas fuerzas."

Salmo 23:1-2

Salmo 103

El Señor cumple sus promesas.

"Tan compasivo es el Señor con los que le temen

como lo es un padre con sus hijos.

Él conoce nuestra condición;

sabe que somos de barro."

Salmo 103:13-14

Salmo 33

El Señor gobierna poderosamente desde arriba.

"Pero el Señor cuida de los que le temen,

de los que esperan en su gran amor;

él los libra de la muerte,

y en épocas de hambre los mantiene con vida."

Salmo 33:18-19

Salmo 121

El Señor protege a los que le pertenecen.

"El Señor es quien te cuida,

el Señor es tu sombra protectora."

Salmo 121:5

Escuche

Tres preguntas | (en inglés)

Le pedimos a cinco mujeres que respondieran a tres preguntas a la luz de esta temporada.

  1. ¿Qué ha sido lo más difícil de esta temporada?
  2. ¿Cómo se ha aferrado a Cristo?
  3. ¿Cómo ha experimentado a Cristo sosteniéndola?

Conéctese

Le animamos a usar estos inicios de conversación como un medio de auto-reflexión y para la discusión dentro de su comunidad.

Pídale a una amiga que se una a usted en la lectura de uno de los Salmos cada semana y respondan juntas a las preguntas de reflexión (arriba) sobre el texto.

Las mujeres del video respondieron a tres preguntas, ¿Cómo respondería a estas? Invite a otras mujeres de su comunidad a hacer lo mismo.

  1. ¿Qué ha sido lo más difícil en esta temporada?
  2. ¿Cómo se ha aferrado a Cristo?
  3. ¿Cómo ha experimentado a Cristo sosteniéndola?

Muévase

Las Escrituras nos advierten que no sólo debemos ser oyentes de la palabra, sino también hacedores de ella. Toda la vida es arrepentimiento. ¿Cuál es el siguiente paso creíble que Dios le llama a dar en respuesta a todo lo que ha aprendido?

  1. Memorice un pasaje de las Escrituras. Elija uno de los salmos de arriba o cualquiera que quiera memorizar. Escriba esta escritura tantas veces como pueda durante el mes de noviembre.
  2. Hay una conexión maravillosamente compleja entre la alegría y la tristeza. La animamos a que explore durante este mes un nuevo recurso que hemos creado para ustedes. El Diario de Gratitud y Lamento nos ayuda a implementar las disciplinas espirituales de la gratitud y el lamento como un medio práctico para aferrarnos a Cristo y ser sostenidas por Él. Hay dos maneras de usar este diario. 1) Imprímalo o 2) recoga el diario en su sede durante el mes de noviembre.
  3. También hemos creado un gráfico para usted como un recordatorio visible de la fidelidad de Dios. Imprímalo y colóquelo en algún lugar visible de su casa, auto u oficina. O puede usar este fondo de pantalla en su teléfono.

Recursos Adicionales:

Nuevas Misericordias Cada Mañana

Paul David Tripp

365 reflexiones para recordarle el evangelio todos los días.